Redacción/Grupo Marmor
El sarampión, aunque es conocido por su característico salpullido, puede desencadenar complicaciones graves si no se trata o si la persona no está vacunada contra el virus. La enfermedad es altamente contagiosa y puede afectar a diferentes órganos y sistemas del cuerpo.
Entre las complicaciones más serias que puede provocar el sarampión están:
Ceguera y problemas de visión, causados por daño en los ojos.
Inflamación cerebral (encefalitis), que puede provocar daño neurológico permanente o incluso ser mortal.
Neumonía y problemas respiratorios graves, frecuente en niños pequeños y personas inmunodeprimidas.
Diarrea intensa y deshidratación, que puede agravar el estado general de salud.
Infecciones del oído y otras secuelas que requieren atención médica.
Estas complicaciones son más frecuentes en niños menores de cinco años, adultos mayores y personas cuyo sistema inmunitario está debilitado.
La vacunación sigue siendo la forma más efectiva de prevenir el sarampión y sus consecuencias. Además de proteger contra la infección, reduce significativamente el riesgo de estas complicaciones graves.
El brote de sarampión registrado en diversas partes de México y el mundo ha puesto de nuevo en alerta a las autoridades sanitarias sobre la importancia de mantener esquemas de vacunación completos y una vigilancia epidemiológica activa.


















