Javier Velázquez/Grupo Marmor
El Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM) derribó parte del monumento “Los Constructores” en Morelia, Michoacán, el 14 de febrero de 2022, como parte de un movimiento global para eliminar símbolos de la esclavitud y explotación de los pueblos originarios.
Esta tarde, el referido consejo lanzó un posicionamiento sobre la situación, en el que señala que el monumento representaba a dos hombres purhépechas realizando trabajos forzados, supervisados por dos españoles.
La acción del CSIM fue el resultado de una consulta ciudadana y de un proceso de diálogo que buscaba retirar el monumento, considerado ofensivo para los pueblos originarios.
Aunque se había acordado reubicarlo, las autoridades no mostraron interés, lo que llevó al CSIM a tomar la decisión de derribarlo.
Las estatuas destruidas fueron las de fray Antonio de San Miguel y un arquitecto español, mientras que las figuras de los trabajadores indígenas se conservaron como muestra de respeto a los verdaderos constructores de las ciudades y monumentos del país.
El CSIM es una organización autónoma que representa a 80 comunidades indígenas y toma decisiones a través de asambleas de autoridades tradicionales.
La acción del 14 de febrero de 2022 fue una reivindicación del discurso histórico y un llamado a no normalizar la explotación indígena.
Algunos activistas fueron detenidos y golpeados después de la manifestación; sin embargo, el CSIM realizó movilizaciones para pedir su liberación, lo que finalmente se logró.



















