El Gobierno Federal presentó un nuevo estímulo para fortalecer la industria audiovisual nacional, una medida que busca evitar que producciones mexicanas emigren a otros países por falta de apoyos económicos y, al mismo tiempo, atraer proyectos internacionales.
La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, explicó que el esquema adopta el modelo conocido como Tax Credit, utilizado en países como Italia, Francia, Canadá y Reino Unido. Este mecanismo permite que una producción obtenga un certificado fiscal que luego puede transferirse a una empresa para comprobar el pago de impuestos.
El incentivo contempla un apoyo del 30% para películas y series de ficción o animación con un presupuesto mínimo de 40 millones de pesos, y de 20 millones en el caso de documentales. También podrán aplicar procesos específicos como animación, efectos visuales y posproducción hechos en México.
Productores como Mónica Lozano y Alejandro Springall celebraron la medida, señalando que era urgente contar con herramientas que hicieran competitivo al país. En los últimos años, proyectos nacionales se filmaron en el extranjero aprovechando incentivos fiscales disponibles en otras naciones.
Además de impulsar la inversión, el programa busca proteger empleos. Cada producción genera entre 100 y 150 puestos de trabajo, y se exigirá que al menos 70% del equipo en proyectos extranjeros esté conformado por talento mexicano, con una casa productora nacional involucrada.
El decreto será publicado en el Diario Oficial, marcando un paso clave para que México compita en igualdad de condiciones dentro del mercado audiovisual global.



















