Redacción/Grupo Marmor
Tras la aprobación de la iniciativa conocida como “No Más Deuda”, el secretario de Finanzas y Administración de Michoacán, Luis Navarro García, aseguró que la reforma representa un parteaguas en la disciplina financiera del estado y evitará que futuras administraciones contraten deuda de largo plazo que comprometa a las siguientes generaciones.
En entrevista, explicó que Michoacán se encontraba dentro de la media nacional en endeudamiento, con una deuda bancaria cercana a los 19 mil millones de pesos. No obstante, al sumar adeudos con proveedores y compromisos institucionales —como IMSS, ISSSTE, Infonavit, SAT y pensiones— el monto total heredado superaba los 46 mil millones de pesos.
Navarro García detalló que la actual administración recibió una deuda bancaria cercana a los 21 mil millones de pesos, además de pasivos acumulados por gobiernos anteriores. Sin embargo, afirmó que en casi cinco años se ha demostrado que es posible hacer infraestructura sin contratar nueva deuda de largo plazo.
“Hemos hecho obra como no se hacía en 50 años, sin generar deuda y sin dejar pasivos a las próximas generaciones”, subrayó.
Proyección al cierre del sexenio
El funcionario estimó que la administración podría cerrar con una deuda bancaria de entre 18 mil 500 y 19 mil millones de pesos, una deuda con proveedores no superior a 3 mil millones —principalmente heredada— y con la meta de no dejar adeudos institucionales.
En términos generales, señaló que esto representaría una reducción aproximada del 50 por ciento respecto a la deuda total recibida.
Incluso, proyectó que si las próximas dos administraciones mantienen disciplina financiera, en un plazo de 12 años Michoacán podría quedar sin deuda bancaria.
Municipios, con controles estrictos
Sobre la posibilidad de incluir a los ayuntamientos en la reforma, Navarro explicó que el tema es más complejo debido a que los periodos municipales son de tres años; sin embargo, aseguró que actualmente los municipios ya enfrentan estrictos controles para contratar deuda, pues requieren autorización del cabildo, del Congreso del Estado y registro ante la Secretaría de Hacienda federal.
Finalmente, destacó que las condiciones financieras para los próximos gobiernos serán más favorables, ya que no enfrentarán adeudos institucionales ni grandes pasivos con proveedores, lo que permitirá concentrar recursos en desarrollo e infraestructura.



















