Margarita Arreola/ Grupo Marmor
José Armando Álvarez Cano, Arzobispo de Morelia, dio su postura ante el diálogo que pueda existir entre los generadores de violencia en Michoacán y la iglesia católica, donde expresó que todos los sectores tienen derecho a la reconciliación, pero eso no quiere decir que sus culpas y delitos quedan exonerados.
El jerarca de la iglesia católica en el plano local, fue tácito al decir que no se debe confundir la justicia divina con la civil, ya que todo aquel que cometa un mal deberá pagar por ello, sin embargo, el diálogo no es exclusivo de un solo sector.
Cabe destacar que algunos obispos de la Diócesis de Apatzingán y Zamora han señalado la disposición de dialogar con integrantes del crimen organizado para frenar la violencia en esta regiones.
Repecto al Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, el Arzobispo de Morelia, expresó que es un proyecto que requiere de tiempo para bajar el índice delictivo y la percepción de inseguridad.
Añadió que uno de sus principales ejes de trabajo es continuar con la generación de la construcción de paz desde la iglesia católica, tal como lo hizo en su momento Carlos Garfias Merlos, antes de su renuncia como Arzobispo.


















