En medio del auge viral de los llamados therians —personas que se identifican con algún animal y lo expresan incluso en su apariencia— surgió una duda que ya llegó al ámbito laboral: ¿pueden despedirte por presentarte al trabajo con una vestimenta de este tipo?
La legislación laboral mexicana no establece de forma explícita cómo debe vestir un trabajador. Ninguna norma señala prendas prohibidas ni obliga a usar un estilo específico. Sin embargo, la situación cambia cuando la empresa cuenta con un código de vestimenta interno incluido en el contrato o reglamento laboral.
Especialistas coinciden en que, si un empleado incumple reglas previamente establecidas y firmadas, el patrón podría aplicar sanciones e incluso justificar una rescisión laboral. La clave legal no es la vestimenta en sí, sino el incumplimiento de normas internas previamente comunicadas.
En contraste, si el centro de trabajo no tiene reglas claras y documentadas, un despido basado únicamente en la apariencia podría considerarse injustificado, sobre todo si no se explica formalmente la causa.
Qué hacer si te despiden por tu forma de vestir
Si ocurre un despido bajo estas circunstancias, existen pasos legales:
Revisar contrato y reglamento para verificar si existe código de vestimenta.
Analizar si la decisión puede constituir discriminación.
Presentar una demanda laboral dentro de los 60 días posteriores al despido.
El debate refleja un punto de tensión actual: el equilibrio entre la libertad de expresión personal y la facultad de las empresas para fijar reglas internas. La ley no prohíbe vestirse de cierta forma, pero sí permite a los empleadores exigir lineamientos claros, siempre que no vulneren la dignidad de la persona.


















