Redacción/Grupo Marmor
Este viernes 20 de febrero marca uno de los primeros viernes de Vigilia dentro del tiempo de Cuaresma, periodo que comienza con el Miércoles de Ceniza y que representa 40 días de reflexión, sacrificio e introspección para la comunidad católica.
La Vigilia es una tradición religiosa que consiste en practicar la abstinencia de carne, principalmente carne roja, como un acto simbólico para recordar la muerte de Jesucristo, quien —según los Evangelios— murió un viernes. Más que una simple restricción alimentaria, se trata de un gesto de penitencia y unión espiritual que invita a los fieles a ofrecer un pequeño sacrificio en memoria del sufrimiento de Cristo.
De acuerdo con la Conferencia del Episcopado Mexicano, la abstinencia es obligatoria para los mayores de 14 años, especialmente el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo, aunque puede sustituirse por otras obras de caridad o actos de reflexión, salvo en esas fechas clave.
En esencia, no se trata solo de “no comer carne”, sino de vivir un tiempo de conciencia, fe y preparación espiritual rumbo a la Semana Santa.



















