Cómo diferenciar un infarto de un ataque de pánico

Banner

Confundir un infarto con un ataque de pánico es más común de lo que se piensa, pues ambos pueden provocar síntomas similares como dolor en el pecho, palpitaciones y falta de aire, pero tienen causas y riesgos muy distintos. La cardióloga Rosa María Vargas Guzmán explica que aunque las sensaciones se solapan, hay señales que ayudan a distinguirlos.

Un infarto ocurre cuando una arteria coronaria se bloquea y una parte del corazón deja de recibir oxígeno, lo que provoca un dolor persistente, presión intensa y malestar que puede irradiarse al cuello, mandíbula, brazos o espalda, junto con sudoración fría, náuseas o vómitos. Este dolor suele desarrollarse gradualmente y no desaparecer con el tiempo, y puede comenzar horas o incluso días antes de que el cuadro sea severo.

En contraste, un ataque de pánico suele aparecer de forma súbita, alcanzando su punto máximo en 10–20 minutos, con sensaciones de “pinchazos” o malestar focalizado en el pecho, temblores, nerviosismo intenso y sensación de muerte inminente. Aunque los síntomas también incluyen palpitaciones y falta de aire, suelen disminuir y desaparecer más rápido que los de un infarto.

Los profesionales de la salud remarcan que no existe un solo síntoma que confirme de inmediato si se trata de un infarto o ansiedad, y que si hay duda o sospecha de una emergencia cardiaca, la atención médica inmediata es vital, pues cada minuto cuenta para salvar tejido cardíaco.