Beber jugo de limón por la mañana se ha convertido en un hábito global gracias a sus múltiples beneficios nutricionales. Consumido antes del desayuno, este cítrico permite una mejor absorción de vitaminas y minerales esenciales, ayuda a desintoxicar el organismo y fortalece las defensas naturales del cuerpo.
El limonero, originario de China e India, se ha cultivado desde hace más de 2,500 años y llegó a América gracias a los españoles en el siglo XVI. Hoy se produce ampliamente en climas templados y tropicales alrededor del mundo.
El jugo aporta vitamina C, potasio, ácidos orgánicos y flavonoides, incluyendo limonoides, hesperidina, diosmina y naringenina. Estos compuestos antioxidantes favorecen la protección celular, previenen enfermedades cardiovasculares, refuerzan las paredes de los vasos sanguíneos y poseen propiedades antiinflamatorias y vasoprotectoras.
La vitamina C es clave para la producción de colágeno, lo que ayuda a una cicatrización rápida y al correcto funcionamiento celular. Además, los flavonoides y fitonutrientes presentes en la pulpa y la cáscara del limón ayudan a prevenir ciertos tipos de cáncer y a mantener la salud circulatoria.
Cómo preparar tu jugo de limón matutino
Ingredientes:
- 3 o 4 limones frescos
- 1 cucharadita de azúcar (opcional)
- Agua fría
Procedimiento:
- Cortar los limones y exprimir su jugo en un recipiente limpio.
- Mezclar con agua al gusto.
- Añadir azúcar si se desea y disolver bien.
- Servir frío y consumir de inmediato para aprovechar todas sus propiedades.



















