El cuidado de la piel se ha vuelto parte esencial de la rutina diaria, ya sea al despertar o antes de dormir, para mantener un rostro saludable y luminoso. Sin embargo, ciertas zonas como la barbilla y la nariz son más propensas a acumular grasa y suciedad, provocando puntos negros.
Una opción natural y eficaz es la combinación de miel y bicarbonato de sodio. La miel hidrata, combate la inflamación y aporta antioxidantes, mientras que el bicarbonato limpia los poros y controla el exceso de grasa sin irritar la piel si se usa con moderación.
Cómo aplicar la mascarilla:
- Mezcla 2 cucharadas de miel pura con 2 de bicarbonato de sodio.
- Añade unas gotas de aceite de coco para mayor hidratación.
- Aplica en las zonas con puntos negros y deja reposar 15 minutos.
- Retira el exceso y enjuaga con agua fría para cerrar los poros.
Se recomienda realizar este tratamiento máximo dos veces por semana y siempre usar protector solar durante el día.



















