La defensa de la socialité británica Ghislaine Maxwell emprendió una nueva ofensiva judicial para impedir que se hagan públicos cerca de 90.000 documentos vinculados al fallecido financiero Jeffrey Epstein y a su propio proceso. Sus abogados sostienen que la normativa utilizada para forzar la divulgación de millones de archivos es contraria a la Constitución y vulnera la separación de poderes.
En escritos presentados ante un tribunal federal de Manhattan, la defensa argumentó que el Congreso no puede obligar al Poder Judicial a liberar documentación protegida por órdenes de confidencialidad. Laura Menninger y Jeffrey Pagliuca, representantes legales de Maxwell, señalaron que la llamada Ley de Transparencia de los Archivos de Epstein invade competencias exclusivas de los jueces.
“Ni el Congreso ni el Poder Ejecutivo pueden entrometerse en la autoridad del tribunal para resguardar sus propios expedientes”, sostuvieron los abogados, quienes afirman que obligar a revelar el material supone despojar al juzgado de su facultad de proteger información sensible.
Los documentos en disputa forman parte de una demanda civil por difamación ya resuelta, presentada hace una década por la fallecida Virginia Giuffre contra Maxwell. Recientemente, el Departamento de Justicia solicitó que se eliminen las restricciones de confidencialidad que pesan sobre esos archivos.
Según la defensa, los fiscales habrían obtenido ese material de manera indebida durante la investigación penal que culminó con la condena de Maxwell en diciembre de 2021. La excolaboradora de Epstein, hoy de 64 años, cumple una sentencia de 20 años de prisión tras ser hallada culpable de delitos vinculados al tráfico sexual de menores.
Los abogados advierten que entre los papeles hay más de 30 declaraciones juradas, además de datos privados de carácter financiero y sexual que involucran tanto a Maxwell como a terceros. Parte del intercambio probatorio ya fue divulgado por orden de un tribunal federal de apelaciones, aunque con múltiples tachaduras.
La publicación de archivos relacionados con las investigaciones contra Epstein —quien se suicidó en una cárcel federal en agosto de 2019 mientras aguardaba juicio— ha generado nuevas revelaciones sobre décadas de abusos contra mujeres y adolescentes. Sin embargo, también ha despertado críticas de víctimas que aseguran que sus nombres quedaron expuestos, mientras que los de presuntos responsables fueron censurados.
En el Congreso, varios legisladores han cuestionado que solo se haya difundido aproximadamente la mitad de los documentos disponibles, muchos de ellos parcialmente editados. Funcionarios del Departamento de Justicia, por su parte, han afirmado que ya se hizo público todo lo posible, salvo aquellos expedientes que requieren autorización judicial.
El caso también salpicó al expríncipe Andrés, hoy conocido como Andrew Mountbatten-Windsor, a quien Giuffre acusó de haber mantenido relaciones sexuales con ella cuando tenía 17 años, tras presuntamente haber sido traficada por Epstein. El miembro de la realeza negó las acusaciones y alcanzó un acuerdo extrajudicial con Giuffre en 2022.
En otro episodio reciente, Mountbatten-Windsor fue detenido durante casi 11 horas bajo sospecha de conducta indebida en el ejercicio de un cargo público, por supuestamente compartir información comercial confidencial con Epstein. El hecho volvió a colocar el escándalo en el centro del debate público.
Maxwell fue trasladada el año pasado desde una prisión federal en Florida a un campamento penitenciario de baja seguridad en Texas, después de mantener durante dos días entrevistas con el subsecretario de Justicia Todd Blanche. Hace dos semanas, se negó a responder preguntas de la Comisión de Supervisión y Reforma de la Cámara de Representantes en una declaración virtual desde la cárcel, aunque a través de su abogado manifestó estar “dispuesta a hablar plena y honestamente” si se le concediera un indulto.
El Departamento de Justicia no emitió comentarios inmediatos sobre la nueva presentación judicial. Mientras tanto, la batalla legal por el acceso a los archivos promete reavivar la controversia en torno a uno de los casos más escandalosos y complejos de los últimos años.



















