Redacción/Grupo Marmor
Un niño de 11 años fue acusado de homicidio tras disparar contra su padre adoptivo en su vivienda ubicada en Duncannon, en el estado de Pensilvania, luego de que este le confiscara su consola Nintendo Switch. El hecho ocurrió el pasado 13 de enero y ha generado atención nacional por la edad del menor y por las circunstancias en que accedió al arma de fuego, según reportes judiciales citados por People.
De acuerdo con documentos de la investigación, el menor habría tomado las llaves de una caja fuerte dentro del domicilio, accedido al arma y disparado mientras su padre dormía. Tras el incidente, fue detenido y compareció ante un tribunal del condado de Perry. La fiscalía presentó cargos de homicidio criminal y el caso se procesa inicialmente bajo el sistema penal para adultos, aunque la defensa solicitó que sea trasladado a la jurisdicción juvenil.
Autoridades locales indicaron que el arma se encontraba almacenada en un compartimento cerrado, pero accesible al menor debido a la ubicación de las llaves. El caso ha reactivado el debate sobre almacenamiento seguro de armas en hogares con menores. La American Academy of Pediatrics ha reiterado en informes previos que la presencia de armas en casa incrementa el riesgo de lesiones y muertes infantiles, y recomienda medidas estrictas de resguardo.
El proceso judicial continúa y se prevén nuevas audiencias en las próximas semanas. El caso se suma a otras discusiones nacionales sobre responsabilidad parental, acceso a armas y tratamiento legal de menores implicados en delitos graves.



















