¿Qué es el stealthing y por qué se considera violencia sexual?

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Redacción/Grupo Marmor

El stealthing es una práctica que consiste en retirar el condón durante una relación sexual sin el conocimiento ni consentimiento de la otra persona, pese a que el acuerdo inicial era mantener relaciones con protección.

El término comenzó a difundirse a nivel internacional a partir de investigaciones académicas y denuncias públicas que visibilizaron este comportamiento como una forma de agresión sexual, ya que rompe el consentimiento previamente establecido. Es decir, si una persona acepta tener relaciones bajo la condición del uso de preservativo, modificar esa condición sin aviso constituye una violación del acuerdo.

¿Por qué es considerado violencia?

Especialistas en derecho y género señalan que el consentimiento debe ser libre, informado y específico. Cuando una de las partes cambia las condiciones —en este caso, retirar el condón— se anula el consentimiento original.

Además de ser una transgresión a la autonomía sexual, el stealthing implica riesgos reales como:

  • Embarazos no deseados
  • Infecciones de transmisión sexual (ITS)
  • Afectaciones psicológicas derivadas de la traición o vulneración

¿Es delito?

En varios países ya se han impulsado reformas para tipificar el stealthing como delito. En México, el tema ha comenzado a discutirse en distintos congresos locales y en el ámbito federal para que pueda ser reconocido como una modalidad de violencia sexual dentro de los códigos penales.

La discusión jurídica gira en torno a cómo encuadrarlo: si como violación, abuso sexual o una figura específica. Lo que sí es claro es que cada vez más voces coinciden en que no se trata de un malentendido, sino de una forma de violencia basada en el engaño y la vulneración del consentimiento.

Debate social

Mientras algunos sectores consideran que debe tipificarse claramente para garantizar justicia, otros señalan la necesidad de establecer criterios probatorios sólidos para evitar interpretaciones ambiguas.

Lo cierto es que el concepto ha abierto una conversación más amplia sobre la importancia del consentimiento explícito y continuo en las relaciones sexuales.

En conclusión, el stealthing no es una práctica menor ni una “broma”: es una conducta que rompe acuerdos, vulnera derechos y que actualmente se encuentra en el centro del debate legal y social sobre la violencia sexual.