#VIDEO// Así se vivió el eclipse lunar; la “Luna de Sangre” iluminó la madrugada en América

Banner

Julieta Coria/Grupo Marmor

La madrugada del martes 3 de marzo de 2026 se registró un eclipse lunar total que fue visible en gran parte del continente americano y que tiñó la Luna de un tono rojizo intenso, fenómeno conocido popularmente como “Luna de Sangre”.

De acuerdo con la información oficial publicada por la NASA en su portal científico “March 2026 Total Lunar Eclipse: Your Questions Answered”, el punto máximo del eclipse ocurrió alrededor de las 11:33–11:34 UTC, momento en que la Luna se encontraba completamente dentro de la umbra, la parte más oscura de la sombra terrestre.

La fase de totalidad, cuando el satélite natural estuvo totalmente cubierto por la sombra de la Tierra, tuvo una duración aproximada de 58 minutos, entre las 11:04 y las 12:02 UTC. El fenómeno completo, incluyendo las fases penumbrales, se extendió durante aproximadamente 3 horas y 27 minutos.

En México, la totalidad pudo observarse durante la madrugada del 3 de marzo, aproximadamente entre las 5:04 y las 6:02 de la mañana, hora del centro, con ligeras variaciones según la zona horaria específica.

En cuanto a la visibilidad global, el eclipse fue observable en la tarde y noche en Asia oriental y Australia; durante toda la noche en el océano Pacífico; y en la madrugada en Norteamérica, Centroamérica y el extremo oeste de Sudamérica. La NASA confirmó que se trata del primer eclipse lunar total visible en las Américas desde marzo de 2025 y que no habrá otro similar en la región hasta finales de 2028.

¿Por qué se le llama “Luna de Sangre”?

El tono rojizo que adquirió la Luna se explica porque la luz solar atraviesa la atmósfera terrestre antes de llegar al satélite. Durante ese recorrido, las longitudes de onda azules se dispersan y las rojas logran continuar su trayectoria, iluminando la superficie lunar con un color cobrizo, efecto similar al que se observa en los amaneceres y atardeceres.

El fenómeno pudo apreciarse a simple vista, sin necesidad de telescopio, aunque el uso de binoculares permitió observar con mayor detalle los cambios de tonalidad. Para quienes realizaron fotografías, se recomendó el uso de trípode y exposiciones prolongadas.

Además del eclipse, esa misma noche pudo apreciarse una posible conjunción entre Venus y Saturno, mientras que el equinoccio de primavera ocurrirá pocos días después, el 8 de marzo, marcando el inicio de una nueva estación en el hemisferio norte.