Redacción/Grupo Marmor
Cada 8 de marzo, miles de mujeres participan en movilizaciones con motivo del Día Internacional de la Mujer. En estas marchas, el color morado destaca en pañuelos, pancartas y vestimenta, convirtiéndose en uno de los símbolos más reconocidos de las protestas por la igualdad y los derechos de las mujeres.
De acuerdo con ONU Mujeres el morado se vincula históricamente con la lucha por la justicia y la igualdad de género. Su uso se remonta a inicios del siglo XX, cuando los movimientos sufragistas en Europa y Estados Unidos lo adoptaron como parte de sus campañas para exigir el derecho al voto femenino.
Especialistas en estudios de género señalan que este color simboliza dignidad, resistencia y la búsqueda de igualdad entre hombres y mujeres. Con el paso del tiempo, el morado se consolidó como uno de los emblemas del movimiento feminista a nivel internacional.
Particularmente en Ciudad de México el morado suele verse junto con otros colores como el verde relacionado con los derechos reproductivos y el negro, utilizado en algunas manifestaciones para recordar a víctimas de violencia de género. Estos símbolos forman parte de las expresiones que acompañan las marchas y actividades del 8 de marzo.



















