Dulce Olivo / Grupo Marmor
En el marco del Día Internacional de la Mujer, feministas y aliadas de distintos estados de México se preparan para manifestarse contra lo que consideran una estructura patriarcal que omite, daña y vulnera sus derechos como seres humanos.
Dentro de este conjunto de protestas, consignas y denuncias destaca un grupo particular: el bloque negro, integrado por feministas que han sido catalogadas como radicales debido a la forma disruptiva de su activismo. Desde su aparición en México, este grupo ha generado debate dentro y fuera del movimiento feminista. Cuando se habla de estas movilizaciones, con frecuencia surge las preguntas: ¿cuál es su función, por qué actúan de esa manera y cuál es su origen?
Como su nombre lo indica, las integrantes del bloque negro suelen vestir de ese color y cubrir su identidad con pasamontañas, lentes, gorras o capuchas. Durante las marchas portan pintura líquida o en aerosol, así como otros objetos que utilizan para realizar iconoclasia, es decir, intervenciones sobre monumentos, paredes o edificios públicos mediante pintas o daños materiales.
La iconoclasia, como concepto, se refiere a la destrucción o intervención de símbolos e imágenes. Según distintas versiones, su origen viene del Imperio Bizantino entre los siglos VIII y IX, cuando algunos emperadores promovieron la destrucción de iconos religiosos al considerar que fomentaban la idolatría. Es decir, es la manera en que se trasmite el mensaje de forma controversial (no se puede omitir)sobre los monumentos que ya no representan los valores reflejados en la actualidad.
Entre las funciones que las propias integrantes del bloque negro señalan está la protección de los contingentes feministas separatistas durante las movilizaciones. A través de su presencia forman una especie de barrera para resguardar a otras manifestantes y responder ante posibles agresiones, aprovechando el anonimato que les brinda su vestimenta.
Las participantes pueden provenir de distintos colectivos y no necesariamente pertenecen a una misma organización. Generalmente actúan bajo principios cercanos al anarquismo, sin jerarquías formales ni autoridades internas, tomando decisiones de manera colectiva.
De acuerdo con el profesor Francis Dupuis‑Déri, en un artículo publicado en 2003 en la revista Mouvements des idées et des luttes, el término bloque negro surgió en la década de 1980 en Berlín, cuando la policía alemana lo utilizó para referirse a un grupo de manifestantes vestidos de negro durante enfrentamientos ocurridos en desalojos de activistas.
Aunque suelen ser señaladas por los daños visibles que dejan algunas protestas, para sus integrantes el objetivo principal es desafiar estructuras de poder que consideran misóginas, utilizando la desobediencia y la confrontación simbólica como forma de protesta.



















