Por Claudia Luna Palencia
Para el secretario de Defensa de Reino Unido, John Healey, la mano oculta del presidente de Rusia, Vladimir Putin, estaría guiando la táctica de ataque de Irán con sus drones y misiles.
Desde que Estados Unidos e Israel iniciaron el ataque contra Irán, el 28 de febrero, el régimen iraní ha disparado más de 2 mil drones Shahed en todo Medio Oriente.
En la opinión del teniente general Nick Perry, jefe de Operaciones Conjuntas, las tácticas utilizadas por la Guardia Revolucionaria son muy semejantes a las desplegadas por Rusia en Ucrania.
Los pilotos de drones iraníes están volando mucho más bajo y, por tanto, son más efectivos para acertar en el blanco. Los drones Shahed están siendo una de las armas más efectivas y baratas usadas por Teherán contra Estados Unidos e Israel.
En los ataques con misiles y drones, la artillería norteamericana contra Irán es infinitamente más cara que la utilizada por Irán para contraatacar y causar daños a otros países del Golfo Pérsico. Solo en seis días, el Pentágono habría gastado 11 mil 300 millones de dólares.
Por su parte, Israel también tiene un costoso sistema de ataque basado en misiles con ojivas pesadas y su sistema de defensa, la Cúpula de Hierro, requiere municiones de millones de dólares para destruir a los misiles y drones iraníes.
Irán produce de forma masiva una serie de drones de bajísimo costo. Dos de ellos son considerados la joya de la corona: se trata del dron Shahed-131 y Shahed 136 cuyo costo de producción oscila entre los 20 mil a 50 mil dólares. Rusia es uno de los principales compradores de estos drones precisos y económicos que utiliza para atacar a Ucrania desde hace cuatro años.
El único país del mundo que sabe cómo resistir, repeler y neutralizar estos drones es precisamente Ucrania. Por esa razón, el presidente Donald Trump ha pedido al mandatario ucranio, Volodímir Zelenski, su ayuda para repeler en Medio Oriente los ataques con los Shahed.
Rusia e Irán han cooperado en asuntos militares desde que Putin lanzó la invasión de Ucrania en 2022, con Irán suministrando y luego transmitiendo el diseño de los drones Shahed 136. Fuentes estadounidenses afirman que, a cambio, Moscú ha transmitido inteligencia militar a Teherán en las últimas dos semanas, aunque el Kremlin lo niega.





























