Redacción/Grupo Marmor
Ciudad de México.- La administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sufrió un importante revés legislativo luego de que la Cámara de Diputados rechazara su iniciativa de reforma electoral. Sin embargo, durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria dejó en claro que esto “no es una derrota” y anunció de inmediato la implementación de un “Plan B” para lograr su principal objetivo: acabar con los excesos y privilegios económicos en la política.
Sheinbaum se dijo satisfecha por contar con el respaldo del pueblo de México, derivado de sus principios de “no mentir, no robar y no traicionar”, y detalló que su nueva estrategia alternativa tendrá tres ejes fundamentales. El principal será establecer un tope máximo a los presupuestos que reciben los Congresos locales y los municipios. Además, buscará fortalecer la consulta popular para que la ciudadanía pueda decidir sobre temas electorales, como los montos de financiamiento que se entregan a los partidos políticos.
Para justificar esta medida, la presidenta exhibió una lista con los gastos de las legislaturas estatales, tomando como ejemplo directo a Michoacán. Sheinbaum puntualizó que, para una población de 4.7 millones de habitantes, el Congreso michoacano tiene un presupuesto en 2026 de 637.3 millones de pesos, lo que representa un exorbitante costo de 30.2 millones de pesos por cada diputado. “Ese recurso debe quedarse en el estado y en el municipio para las necesidades de la gente”, sentenció la mandataria, dejando en claro que no olvidan el objetivo de la transformación.



















