La Fiscalía General de la República informó que abrió una investigación para determinar si servidores públicos incurrieron en irregularidades al no preservar adecuadamente el lugar donde se realizó el operativo en el que fue abatido el líder criminal Nemesio Rubén Oseguera Cervantes.
A través de un comunicado, la dependencia señaló que existe alta probabilidad de contaminación del lugar de los hechos, por lo que se analizará la actuación de las autoridades involucradas para determinar si procede alguna acción legal.
La FGR explicó que la captura del presunto líder del Cártel Jalisco Nueva Generación se logró mediante un operativo de alta complejidad táctica, cuyo objetivo principal era detener al capo. Durante el desarrollo de la operación se registraron enfrentamientos armados, debido a la resistencia que opusieron el propio detenido y otros integrantes del grupo criminal.
La fiscalía también indicó que fue necesario trasladar a los elementos participantes en el operativo para garantizar la seguridad de los detenidos y reforzar puntos estratégicos ante una posible reacción del grupo delictivo.
De acuerdo con el comunicado, el lugar donde ocurrió el operativo no contaba con condiciones mínimas de seguridad para que personal ministerial y pericial pudiera resguardar la escena. Por esta razón, el aseguramiento inmediato de los inmuebles no se realizó en ese momento.
Una vez que la situación fue controlada y se restablecieron condiciones de seguridad en la zona, la FGR solicitó a una autoridad judicial una orden de cateo para ingresar legalmente a seis inmuebles relacionados con el caso.
No obstante, la dependencia señaló que diversas personas ingresaron a varias cabañas donde presuntamente se resguardaba Oseguera Cervantes y donde se llevó a cabo el operativo, lo que derivó en señalamientos públicos sobre el hallazgo de indicios vinculados con posibles actividades criminales.


















