Por Claudia Luna Palencia
Es la primera vez, que de manera abierta y dejando testimonio para los medios de comunicación, el rey de España, Felipe VI, habla de muchos abusos y otras controversias durante la etapa de la Conquista.
Durante una visita de cortesía al Museo Arqueológico Nacional para apreciar la exposición “La mitad del mundo. La mujer en el México indígena”, el monarca español estuvo acompañado por Quirino Ordaz, embajador de México en España.
“Es decir, los propios Reyes Católicos, la reina Isabel, con sus directrices, las Leyes de Indias, todo el proceso legislativo, hay un afán de protección que luego la realidad hace que no se cumpla como se pretende y hay mucho abuso (…) Y también, como decía antes, valorar el hecho de que de ahí, de ese conocimiento, pues nos apreciaremos más”, comentó el rey mientras observaba parte de la muestra.
Este gesto ha sido un claro acercamiento por parte del jefe del Estado español para distender las tensiones bilaterales, a nivel de gobierno, luego de que en el sexenio pasado, el entonces presidente de México, Andrés Manuel López, por consejo de su esposa Beatriz Gutiérrez, envió una carta exigiendo que España pidiese perdón a propósito del 500 aniversario de la caída de Tenochtitlán.
Desde entonces las relaciones a nivel gubernamental han caído en la congeladora, no así las inversiones, ni las relaciones culturales, ni económicas, ni el cariño entre los pueblos.
Hace más de seis años que ni el presidente de España, Pedro Sánchez o bien los reyes de España, Felipe y Letizia, han visitado México; y, tampoco, ningún presidente mexicano ha visitado España. La presidenta Claudia Sheinbaum podría buscar un acercamiento con el gobierno español.

















