Redacción/Grupo Marmor
Buenos Aires, Argentina.- Tras un año de espera legal, el gobierno encabezado por Javier Milei oficializó este martes 17 de marzo la salida definitiva de Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS), marcando una ruptura sin precedentes en la política sanitaria y exterior del país sudamericano.
La noticia fue confirmada por el canciller argentino, Pablo Quirno, quien detalló que el retiro se hace efectivo exactamente al cumplirse un año de la notificación formal enviada al Secretario General de la ONU, cumpliendo así con los protocolos establecidos por la Convención de Viena.
Esta decisión tiene sus raíces en las duras críticas de la actual administración hacia el organismo internacional, derivadas principalmente de la gestión de la pandemia de COVID-19. En su momento, el mandatario argentino fue contundente al calificar a la OMS como “un organismo nefasto” y “el brazo ejecutor de lo que fue el mayor experimento de control social de la historia”, en referencia a las estrictas cuarentenas globales.
La postura del gobierno sudamericano sostiene que la medida busca recuperar la soberanía, asegurando que no permitirán la intervención de organizaciones externas en las políticas de salud nacionales para tener mayor flexibilidad de recursos.
Pese a esta separación de la OMS, las autoridades argentinas aclararon que el país no se aislará médicamente, sino que continuará impulsando la cooperación en salud a través de acuerdos bilaterales y regionales que garanticen su independencia en la toma de decisiones.





























