Estados Unidos y Japón anunciaron un ambicioso proyecto conjunto de 40 mil millones de dólares para construir reactores nucleares en los estados de Tennessee y Alabama, como parte de una estrategia para fortalecer su seguridad energética. 
El acuerdo se concretó tras una reunión entre el presidente Donald Trump y la primera ministra japonesa Sanae Takaichi, y forma parte de un plan más amplio de cooperación económica entre ambos países. 
La iniciativa se enfocará en el desarrollo de reactores modulares pequeños (SMR), una tecnología considerada más segura, flexible y eficiente para generar electricidad, además de ayudar a estabilizar los precios de la energía. 
Además del proyecto nuclear, ambos países contemplan inversiones adicionales en infraestructura de gas natural y en el desarrollo de cadenas de suministro de minerales críticos, con el objetivo de reducir dependencias estratégicas y competir a nivel global.



















