Redacción / Grupo Marmor
El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) manifestó públicamente su respaldo a Fabiola Alanís, en un emotivo evento masivo que dejó ver no solo músculo organizativo, sino memoria política.
Desde el templete, las y los dirigentes del SME no dudaron en marcar posición: el acompañamiento a Fabiola Alanís no es coyuntural, es resultado de una relación construida en los momentos más difíciles del movimiento.
“Amor con amor se paga”, fue la consigna que resonó entre las y los asistentes, al recordar que —cuando el conflicto electricista enfrentaba sus etapas más complejas— Fabiola Alanís fue de las pocas figuras públicas que respaldó abiertamente sus causas y asumió sus demandas como propias.
Ese antecedente hoy se traduce en respaldo político.

Para el SME, no se trata solo de afinidad ideológica, sino de congruencia. De acompañar a quien ha estado del lado de las y los trabajadores cuando más se necesitaba, no cuando resultaba políticamente conveniente.
Ante cientos de electricistas y sus familias, el líder de la organización, Israel Núñez Delgadillo, recordó que en política, como en la lucha social, la memoria también cuenta y por ello el respaldo de Fabiola Alanís en el momento más difícil de esta organización fue fundamental para fortalecer su lucha contra el régimen calderonista.
En el escenario actual rumbo a 2027, este tipo de adhesiones no son menores. Representan estructura, territorio y una narrativa de legitimidad desde abajo, desde la base organizada.
El mensaje es contundente: sectores históricos del movimiento social comienzan a cerrar filas en torno a perfiles que consideran confiables, con trayectoria y compromiso probado.
Y en ese mapa, el nombre de Fabiola Alanís empieza a consolidarse como una opción política y como un punto de convergencia para las distintas expresiones de la Cuarta Transformación en Michoacán.



















