Redacción / Grupo Marmor
Noelia Castillo, joven de 25 años originaria de Barcelona, recibirá la eutanasia el día de mañana, luego de un proceso legal que se prolongó por más de un año.
La mujer quedó parapléjica en 2022 tras un intento de suicidio al saltar desde la ventana de un cuarto piso, lo que le provocó una lesión medular grave que la mantiene en silla de ruedas y con fuertes dolores físicos constantes. El intento de suicidio fue debido a que se le violó grupalmente meses antes
El historial clínico de Castillo revela una batalla de años contra trastornos graves de depresión, trastorno límite de la personalidad (TLP) y trastorno obsesivo-compulsivo, cuadros que se agravaron tras el divorcio de sus padres, cuya separación derivó en un conflicto por su tutela. Estos factores, sumados al trauma de haber sido víctima de la violación, desencadenaron múltiples intentos de quitarse la vida antes de sufrir el accidente que la dejó sin movilidad.
Desde entonces, solicitó la aplicación de la muerte asistida debido al sufrimiento emocional y al dolor físico irreversible. El procedimiento fue autorizado en 2024; sin embargo, se retrasó por la oposición de su padre, quien llevó el caso ante tribunales argumentando que la joven padecía trastornos patológicos que nublaban su juicio.
Tras agotarse los recursos legales, la joven confirmó que, en contra de la voluntad de toda su familia, la intervención se realizará en la residencia sociosanitaria donde permanece internada. Esto ocurre después de que todos los profesionales que la han tratado determinaron que padece una condición grave, crónica e imposibilitante que no tendrá mejora.
Castillo ha señalado que desea enfrentar el proceso en su habitación y sin acompañamiento durante el momento final, aunque permitió a sus familiares despedirse previamente. Su decisión, dijo, responde a la falta de calidad de vida y al sufrimiento persistente que ha marcado su historia reciente.



















