El Banco de México advirtió que la inflación en el país seguirá siendo persistente durante los próximos meses, lo que continuará afectando el poder adquisitivo de los mexicanos.
De acuerdo con sus más recientes previsiones, el banco central ajustó al alza sus pronósticos de inflación para 2026, estimando niveles cercanos o por encima del 4% en los primeros tres trimestres del año.
Actualmente, la inflación ya muestra presión, al ubicarse en 4.63% anual en la primera quincena de marzo, superando el objetivo de 3% establecido por Banxico.
El organismo también anticipa que la inflación no regresará a la meta sino hasta el segundo trimestre de 2027, lo que refleja un panorama prolongado de encarecimiento.
Entre los principales factores que presionan los precios destacan:
- Incremento en combustibles como gasolina y diésel
- Aumento en alimentos básicos
- Conflictos geopolíticos y políticas comerciales internacionales
- Posible depreciación del peso
Además, Banxico advirtió que el balance de riesgos se mantiene con sesgo al alza, es decir, existe mayor probabilidad de que la inflación siga aumentando.
A pesar de este escenario, el banco central redujo su tasa de interés a 6.75%, buscando apoyar la economía, aunque en medio de un entorno inflacionario complejo.
Especialistas señalan que esta situación se traduce en un impacto directo en la vida diaria, ya que productos básicos, transporte y servicios continúan encareciéndose, reduciendo el poder de compra de las familias.



















