Por Claudia Luna Palencia
Desde Lausana, Suiza, el Comité Olímpico Internacional (COI) anunció que prohibirá a las mujeres transgénero, participar en las competiciones femeninas a partir de los Juegos Olímpicos de 2028.
El COI también reiteró que todas las atletas que quieran competir en la categoría femenina en futuros Juegos Olímpicos deberán someterse a un cribado génico SRY (gen determinante por el sexo Y) puntual para detectar su sexo biológico.
Kirsty Coventry, presidenta del COI, afirmó en rueda de prensa que no es justo que los varones biológicos compitan en categorías femeninas, dando razón así a la postura del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La directiva indicó que esta decisión que se aplica a deportes individuales y de equipo de élite, se basaba en la ciencia y tiene la intención de proteger la equidad y la seguridad del deporte femenino. “Como exdeportista, creo apasionadamente en el derecho de todos los olímpicos a participar en una competición justa”.
“La política que hemos anunciado se basa en la ciencia y ha sido liderada por expertos médicos. En los Juegos Olímpicos, incluso los márgenes más pequeños pueden marcar la diferencia entre la victoria y la derrota. Por tanto, está absolutamente claro que no sería justo que los varones biológicos compitieran en la categoría femenina. Además, en algunos deportes simplemente no sería seguro”.
En un documento de 10 páginas que expone su nueva política, el COI deja claro que las mujeres transgénero que han pasado de hombre a mujer y los atletas con DSD conservan las ventajas de pasar por la pubertad masculina.
“Hay una ventaja masculina del 10% al 12% en la mayoría de las pruebas de carrera y natación. Hay una ventaja del 20% en el rendimiento masculino en la mayoría de las pruebas de lanzamiento y salto. Y la ventaja de rendimiento masculino puede superar el 100% en eventos que implican potencia explosiva, por ejemplo, en colisiones, levantamiento y puñetazos”, de acuerdo con el COI.



















