En plena temporada vacacional, el gobierno federal aplicó un estímulo fiscal para reducir el impuesto que se paga por cada litro de gasolina, lo que representa un pequeño respiro para los automovilistas durante Semana Santa.
Para la semana del 28 de marzo al 3 de abril, la gasolina Magna cuenta con un subsidio de 23.12%, equivalente a 1.5493 pesos por litro, mientras que la Premium tiene un apoyo menor de 7.97%, es decir, 0.4507 pesos por litro. 
Este estímulo se aplica sobre el IEPS, un impuesto que se cobra por cada litro de combustible. La medida busca evitar que el aumento en los precios internacionales del petróleo impacte directamente en el bolsillo de los consumidores. 
Sin embargo, aunque existe este apoyo, los precios no necesariamente bajan, ya que el subsidio funciona como un “amortiguador” para evitar incrementos más fuertes. Es decir, sin este beneficio, la gasolina sería aún más cara. 
El costo de este ajuste lo absorbe el gobierno, que deja de recaudar parte de estos impuestos con el objetivo de mantener cierta estabilidad en los precios durante periodos de alta demanda como las vacaciones.



















