La Secretaría de Marina y Pemex lograron retirar 740 toneladas de hidrocarburo en el Golfo de México, como parte de un operativo intensivo para contener el derrame y limpiar las costas afectadas. 
Del total recolectado, 700 toneladas fueron retiradas en zonas de playa, mientras que otras 40 toneladas se interceptaron en altamar, evitando que el crudo llegara a áreas turísticas. 
Las labores, realizadas con más de 3 mil elementos y tecnología especializada, permitieron sanear más de 480 kilómetros de costa y 39 playas, principalmente en Veracruz y Tamaulipas. 
Autoridades aseguraron que actualmente las playas se encuentran limpias y listas para visitantes, aunque se mantiene vigilancia permanente y continúan las investigaciones para determinar a los responsables del derrame.



















