¡Es hoy, es hoy! Conoce la Procesión de los Cristos en Tlalpujahua una tradición de más de 250 años

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Margarita Arreola/ Grupo Marmor

Tlalpujahua es heredero de múltiples tradiciones entorno al sincretismo religiosa, durante Semana Santa se tiene diferentes celebraciones pero una de las místicas es la de la Procesión de los Cristos por las principales calles del pueblo el miércoles santo, tradición que data desde hace más de 250 años.

El guía de turistas de Tlalpujahua, José Andrés Arredondo Reyes, narró que son alrededor de 33 cristos de diversas comunidades los que salen en la procesión que se llena de luz por la farolas y velas que portan cada uno de los participantes.

“Llegó un persona que se llamaba Enrique Pérez Baeza, ya que hizo un estudio de la religiosidad en la zona, llegó al antiguo barrio de El Carmen, donde se encontraba la virgen en el muro de adobe que ahora está en la iglesia principal, él empieza a preguntar datos de la imagen, cuántos años tiene la devoción, él constata que la fé hacia la virgen es mucha, luego se establece como párroco aquí en Tlalpujahua en 1730, empezó a ser un registro de las tradiciones de estos lugares como El Señor del Monte, el cristo de Zapateros, de Puxtla, y describió que ya había una procesión de cristos y su dolorosa”, apuntó.

El recorrido inicia en el templo del Carmen y da la vuelta a la población hasta llegar de nueva cuenta a la iglesia.
Arredondo Reyes, precisó que aunque la procesión es sumamente hermosa y antigua es mucho más conocida la tradición que se tiene en Pátzcuaro o también en Taxco, Guerrero, pero Tlalpujahua también tiene lo suyo con un recorrido desde 1730, años después es que se instalar un recorrido de los cristos y sus vírgenes Dolorosas de las comunidades de los alrededores .

El recorrido dura alrededor de dos horas porque se hace despacio en oración o con cantos, la gente local y visitantes se concentran sobre la acera para presenciar las imágenes y la devoción de está procesión.
El guía de turistas invita a conocer esta tradición que muestra parte de la celebración de la Semana Mayor en el oriente de Michoacán, donde el resto de los días santos, hay una serie de manifestaciones y representaciones de escenas bíblicas sobre la pasión y muerte de Cristo.