Redacción/Grupo Marmor
Ha transcurrido más de medio siglo desde la misión Apolo 11; esta fue la primera vez que el hombre viajó más allá de la órbita terrestre desde 1969. Después de una larga temporada sin que Estados Unidos u otro país se acercara a la Luna, la NASA comenzó la misión tripulada Artemis II, en la que se envió una pequeña tripulación conformada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen, quienes se encuentran viajando a bordo de la cápsula Orion.
Esta misión no solo aportará nuevas e impresionantes imágenes de la Luna, sino que también permitirá comprender de mejor manera el entorno lunar, lo cual ayudará a encontrar oportunidades de mejora para futuros alunizajes; sin embargo, no es un viaje fácil, ya que esta nave nunca había sido tripulada por humanos.
Durante las primeras fases del recorrido, la tripulación de Artemis II se vio envuelta en un desafío técnico importante: se reportó una falla en el Sistema Universal de Gestión de Residuos, un inodoro diseñado para resistir bajo condiciones de microgravedad.
Esta falla ocurrió durante las maniobras realizadas para alejarse de la órbita terrestre, provocando una alerta en el centro de control de Houston. El fallo representaba riesgos no solamente biológicos, sino también operativos; sin embargo, los tripulantes de la nave colaboraron con ingenieros en la Tierra para diagnosticar el desperfecto, logrando recuperar el flujo de aire, por lo que la misión continúa según lo planeado.


















