Una inusual nube de polvo anaranjado cubrió la isla de Creta, en Grecia, debido a un fenómeno atmosférico provocado por fuertes vientos que transportaron arena desde el Desierto del Sahara.
El polvo, originado en el norte de África, cruzó el Mar Mediterráneo hasta llegar a territorio griego, tiñendo el cielo y el ambiente de tonos anaranjados, lo que generó sorpresa entre habitantes y turistas.
Este tipo de fenómenos, aunque no son completamente inusuales, se presentan cuando las condiciones climáticas favorecen el desplazamiento de partículas de polvo a largas distancias, impulsadas por corrientes de aire intensas.
Autoridades locales han recomendado a la población tomar precauciones, especialmente personas con problemas respiratorios, debido a la calidad del aire afectada por la alta concentración de partículas en suspensión.
El evento ha dejado imágenes impactantes que rápidamente se difundieron en redes sociales, mostrando paisajes cubiertos por una densa neblina naranja que transformó por completo la apariencia habitual de la isla.



















