Andrea Marinie/ Grupo Marmor
La muerte de los doce discípulos de Jesucristo se relata dentro de la tradición cristiana; la mayoría de ellos fueron considerados mártires.
Muchos fueron ejecutados de forma violenta. Los apóstoles Pedro, Andrés y Felipe habrían sido crucificados (según algunas versiones, Pedro boca abajo). Santiago el Mayor fue decapitado en Jerusalén; Bartolomé habría sido desollado vivo; Tomás fue atravesado por lanzas; y Mateo murió apuñalado.
Por su parte, Santiago el Menor habría sido asesinado a golpes; Judas Tadeo murió por heridas de arma; y Simón el Zelote fue ejecutado, según la tradición, de forma violenta. Judas Iscariote se ahorcó tras traicionar a Jesús.
El apóstol San Juan es el único que, de acuerdo con la tradición, habría fallecido por causas naturales. Cabe señalar que muchos de estos relatos provienen de la tradición cristiana, por lo que algunos detalles pueden variar con el tiempo.



















