Redacción / Grupo Marmor
Ciudad de México.- En medio de un ambiente de profunda tristeza e impotencia, familiares y amigos dieron el último adiós a las seis personas que perdieron la vida en un trágico incidente vial mientras se dirigían a disfrutar de unas vacaciones en el puerto de Acapulco. El sepelio, marcado por el llanto de una comunidad consternada, se convirtió en un homenaje a los sueños interrumpidos de una familia que solo buscaba un momento de esparcimiento y unión en las playas de Guerrero.
De acuerdo con los relatos compartidos por allegados de las víctimas a El Heraldo de México, la tragedia caló hondo al revelarse que las niñas que viajaban en la unidad estaban especialmente emocionadas por este viaje, ya que su mayor anhelo era conocer el mar por primera vez. Lamentablemente, el destino les arrebató esa oportunidad en un abrir y cerrar de ojos, dejando un vacío irreparable y una herida abierta en el corazón de sus seres queridos, quienes hoy depositaron flores blancas sobre los féretros de los pequeños y los adultos.
Durante la ceremonia fúnebre, las muestras de solidaridad no se hicieron esperar, con decenas de personas acompañando el cortejo para exigir que se esclarezcan las causas del percance que terminó con la vida de los seis integrantes de la familia. Entre rezos y el sonar de las campanas, la comunidad despidió a quienes hoy son recordados como personas trabajadoras y niños llenos de vida, cuyo único pecado fue emprender un viaje con la ilusión de ver las olas por primera vez, un sueño que quedó sepultado en la carretera.



















