Redacción / Grupo Marmor
Chilapa, Guerrero.- La violencia en contra de las comunidades originarias y defensores del territorio volvió a cobrar víctimas este lunes, luego de que un comando armado asesinara a cuatro integrantes del Concejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (Cipog-EZ). Los hechos ocurrieron a las afueras de la comisaría de Xicotlán, en el municipio de Chilapa, donde los activistas fueron acribillados en lo que líderes de la organización calificaron como una “emboscada” directa contra su movimiento.
De acuerdo con la información documentada por El Financiero, los representantes del Cipog-EZ denunciaron públicamente las inconsistencias en la seguridad de la zona. Jésus Plácido Galindo, uno de los promotores de la organización, acusó que los agresores lograron ingresar a la comunidad de Xicotlán armados hasta los dientes, a pesar de que a unos escasos minutos existe un filtro militar permanente en la localidad vecina de Atzacoaloya. Ante esto, señalaron una presunta omisión por parte de las fuerzas de seguridad de los tres niveles de gobierno.
El Concejo enfatizó enérgicamente que este crimen “no es un hecho aislado”, sino una muestra de la continuidad de la violencia sistemática que padecen en la región. Según los registros de la propia organización indígena, desde 2018 a la fecha suman más de 60 asesinatos perpetrados contra personas de sus comunidades en Guerrero, una cuota de sangre que, aseguran, ha sido producto de denunciar la intromisión del crimen organizado y paramilitares en sus tierras. Las autoridades ya investigan el caso, mientras los deudos exigen justicia.

















