Redacción / Grupo Marmor
Sonoyta, Sonora.- El horror y la tragedia se hicieron presentes nuevamente en el norte del país, luego de que diversos colectivos de madres buscadoras reportaran el macabro hallazgo de nueve fosas clandestinas que albergaban más de 30 restos humanos. Los dolorosos descubrimientos se registraron durante las arduas jornadas de rastreo realizadas este fin de semana, específicamente en una zona despoblada conocida como El Culichi, dentro del municipio fronterizo de Sonoyta, Sonora.
De acuerdo con la información compartida por las agrupaciones civiles, como las Buscadoras de la Frontera Nogales y el colectivo Buscando a Jonás, las excavaciones dejaron al descubierto no solo fragmentos óseos, sino también diversos objetos personales. Entre los indicios rescatados en el predio se encontraron prendas de vestir, tarjetas bancarias, anillos e incluso una dentadura con brackets; evidencias que podrían resultar fundamentales para lograr la identificación de las víctimas. A la par de este hallazgo, las activistas denunciaron públicamente la nula presencia y el escaso acompañamiento de las autoridades oficiales durante estas labores de alto riesgo.
Ante la magnitud de este dantesco escenario, los colectivos hicieron un enérgico llamado a todas aquellas familias de la región y del resto del país que tengan a un ser querido desaparecido. Las buscadoras solicitaron a la población acercarse a las instalaciones de la Fiscalía estatal para aportar sus muestras de ADN, enfatizando que este paso genético es crucial para que los restos recuperados dejen de ser solo una estadística más de la impunidad y puedan finalmente regresar a casa para recibir una digna sepultura.


















