Redacción/ Grupo Marmor
Personal de una empresa privada inició el ensamblaje de estructuras cilíndricas flotantes en el Río Bravo, frente a la zona urbana de Matamoros, Tamaulipas, como parte de una nueva fase del proyecto de contención migratoria impulsado por autoridades de Estados Unidos.
Las boyas, con un diámetro aproximado de entre 1.2 y 1.4 metros, serán instaladas en puntos estratégicos del cauce para formar un muro acuático continuo anclado al fondo del río. El objetivo es dificultar el cruce irregular de migrantes y frenar el tráfico de sustancias ilícitas hacia territorio estadounidense.
Además de funcionar como barrera física, el sistema incorpora sensores de movimiento de alta sensibilidad que permiten enviar alertas en tiempo real a la Patrulla Fronteriza ante intentos de cruce, lo que fortalece la capacidad de reacción en zonas identificadas como de alto flujo migratorio desde finales de 2025.
El despliegue en Matamoros representa el inicio de una estrategia de mayor alcance que contempla cubrir hasta 200 kilómetros de ribera en esta región de Tamaulipas. A nivel general, autoridades estadounidenses proyectan que la primera etapa del plan abarque aproximadamente 800 kilómetros de vigilancia reforzada a lo largo de la frontera sur durante 2026.
📹 Imágenes de Ángel Domínguez



















