Redacción / Grupo Marmor
Como ocurre cada abril, Tailandia realiza el reclutamiento militar por sorteo, categorizado en la Constitución como un “deber nacional”, que obliga a miles de jóvenes a determinar los próximos dos años de su vida a la suerte de una tómbola, generando escenas dramáticas que anualmente dan la vuelta al mundo.
El sistema consta de que los hombres de entre 21 y 29 años que cumplen con los requisitos físicos deben extraer una tarjeta de una urna frente a oficiales y familiares:
- Tarjeta negra: El joven queda exento del servicio militar de por vida; el resultado suele celebrarse con gritos, bailes y abrazos eufóricos.
- Tarjeta roja Significa la incorporación inmediata al Ejército Real Tailandés por un periodo de hasta dos años. Este resultado provoca frecuentemente desmayos, llantos desesperados y crisis de angustia captadas en video.
Para 2026, se espera que cerca de 100,000 nuevos reclutas se integren a las filas bajo esta modalidad; por su parte, el ejército defiende la obligación del servicio para inculcar disciplina y respeto a los tres pilares del país: nación, religión y monarquía. No obstante, el proceso está bajo la lupa internacional, ya que organizaciones de derechos humanos denuncian rituales de iniciación brutales, castigos corporales y casos de tortura dentro de los cuarteles.
Esta situación ha llevado a que muchos jóvenes busquen alternativas para evitar el sorteo, desde inscribirse en programas de reserva durante el bachillerato hasta recurrir a la corrupción.
Lo que para el mundo son videos virales de TikTok o Instagram, para las familias tailandesas es una fuente de incertidumbre económica y personal, ya que para los jóvenes de zonas rurales el ejército representa una oportunidad de ascenso social y estabilidad.



















