Redacción / Grupo Marmor
Nacional.- Un estudio oficial reveló que los estudiantes beneficiarios de programas sociales destinan únicamente el 35.3% de sus becas a gastos estrictamente educativos. El resto de los recursos económicos se distribuye para cubrir necesidades básicas del hogar, a pesar de que la Coordinación Nacional de Becas para el Bienestar reconoce no contar con un mecanismo de seguimiento o verificación para saber con exactitud en qué se ejerce el dinero.
De acuerdo con los datos recopilados en el informe, los alumnos de nivel básico y bachillerato gastan el 15.8% del apoyo en alimentos y bebidas, el 10.5% en vestido y calzado, el 10.3% lo destinan al ahorro y un 7.8% a comunicaciones. Por su parte, los estudiantes universitarios y normalistas enfocan su gasto principalmente en el pago de transporte público, inscripciones, mensualidades escolares y alimentación fuera de casa.
Especialistas en temas educativos han señalado que esta distribución no representa necesariamente un mal uso del dinero, sino que refleja las desigualdades estructurales del país, donde la beca termina integrándose al gasto familiar para solventar barreras económicas. Cabe mencionar que, a partir del actual ciclo escolar 2025-2026, los apoyos de educación básica comenzaron una transición gradual hacia la nueva Beca Universal Rita Cetina Gutiérrez.


















