ARTEMIS II, ENSEÑANAZAS DESDE LA LUNA

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El Derecho a la Ciudad

Por: Salvador García Espinosa

Sin duda alguna que el evento más relevante, no sólo de la semana pasada, ni del mes, sino tal vez del año, fue el lanzamiento exitoso del pasado 1 de abril de Artemis II con el objetivo de realizar un sobrevuelo lunar. Este viaje marca un récord histórico, pues nunca una nave tripulada por personas había estado más lejos de nuestro planeta, a 406,778 kilómetros de distancia.

Claro que desconocemos los demás propósitos de carácter científico que tuvo la misión y que con seguridad se han considerado de relevancia para la humanidad. Sin embargo, la expectativa de gran parte de las personas que siguieron la misión por los diferentes medios y plataformas informativas centró su atención e interés en conocer la denominada “cara oculta de la luna”, nunca antes vista por una persona.

Sin embargo, considero que más allá de los avances científicos y tecnológicos, una de las mayores enseñanzas de Artemisa II fue una fotografía tomada desde la parte posterior de la luna, donde se observa a lo lejos el planeta Tierra, en un entorno desolado y obscuro que la muestra diminuta. Este gráfico puede asumirse como un claro recordatorio de lo vulnerable y pequeño que resulta el Planeta en la inmensidad del espacio.

Esta imagen debería de ser suficiente para comprender, de una vez por todas, que no hay planeta alternativo, que es el único sitio donde las condiciones permiten la vida y reproducción de la especie humana. En otras palabras, debería de sensibilizarnos a tal grado que las acciones en pro de su conservación fueran verdaderamente significativas. Lamentablemente no es así.

La foto comentada parece ser una recreación de la llamada imagen del siglo, tomada por Bill Anders en 1968 a bordo del Apolo 8 y sobre la cual señalaron “La soledad aquí fuera es sobrecogedora… nos hace darnos cuenta de lo que tenemos en la Tierra”.Entre ambas fotos han pasado 58 años; en 1968 la población mundial era muy cercana a 3,700 millones, y hoy es de poco más de 8,200 mil millones de personas. Específicamente en México, en 1968, en la población total se acercaba a los 48 millones de habitantes y actualmente es de 133 millones de personas.

Si bien la densidad poblacional ha aumentado significativamente, al pasar de tan sólo 17 habitantes por kilómetro cuadrado en 1950 a 63 habitantes por kilómetro cuadrado en 2025, la producción que demanda el actual nivel de consumo ha propiciado alteraciones drásticas, como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la contaminación plástica y la manipulación de los ciclos del nitrógeno y fósforo, que por el impacto significativo y global de las actividades humanas sobre la Tierra se ha propuesta denominarla Antropoceno.

En 2009 el Centro de Resiliencia de Estocolmo, bajo la dirección de Johan Rockström, propuso un marco científico que define nueve procesos fundamentales para la estabilidad de la Tierra, estableciendo un “espacio operativo seguro” para la humanidad que definió como Límites Planetarios. Su actualización, en 2023, señaló que hemos transgredido seis de los nueve límites, lo que pone en riesgo la habitabilidad del Planeta.Si no se comprende el riesgo en el que nos encontramos, los 93,000 millones de dólares que costó el programa Artemis, así como de proyectos similares, habrán sido infructuosos.