Julieta Coria/Grupo Marmor
El Cinturón de Fuego del Pacífico es una extensa zona que rodea buena parte del océano Pacífico y concentra una gran actividad sísmica y volcánica.
El reciente terremoto de magnitud 7.4 en Colombia volvió a poner la atención sobre esta región. El movimiento ocurrió por la interacción de placas tectónicas: la placa de Nazca se introduce por debajo de la placa Sudamericana, un proceso conocido como subducción.
El sismo, con epicentro en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó y una profundidad de 107 km, dejó decenas de muertos y miles de heridos.
Esta dinámica explica por qué países ubicados alrededor del Pacífico registran numerosos terremotos y cuentan con importantes zonas volcánicas.
Aunque suele hablarse del Cinturón de Fuego como una sola estructura, en realidad está formado por diferentes límites entre placas tectónicas. Su actividad se extiende por países de América y Asia, incluidos México, Chile, Perú, Japón e Indonesia.
El terremoto registrado en Colombia es un recordatorio de que la actividad sísmica puede afectar a distintas regiones y de la importancia de mantener medidas de prevención ante estos fenómenos naturales.
El 90% de los sismos del planeta
“En el Cinturón de Fuego del Pacífico tienen lugar el 90% de todos los sismos del mundo y el 80% de los terremotos más grandes”, explicó en una entrevista previa con BBC Mundo el presidente ejecutivo del Instituto Geofísico de Perú (IGP), Hernando Taveras.
El lecho del océano Pacífico reposa sobre varias placas tectónicas y “el hecho de que la actividad sísmica sea intensa en el Anillo de Fuego se debe a la convergencia de estas y su fricción, lo que hace que se acumule tensión que acaba liberándose”, señaló Taveras.
Y es que la actividad en el Cinturón de Fuego es el resultado de la llamada tectónica de placas, el movimiento y la colisión de las capas de la corteza terrestre que dan origen a los terremotos.
Pueden, incluso, generar la actividad volcánica.


















