Redacción / Grupo Marmor
Un polémico acuerdo legal permitió que una mujer evitara enfrentar cargos por asesinato tras aceptar su responsabilidad en la muerte de su hija de un mes de nacida. La defensa de la acusada, identificada como Mariah Thomas, logró que la fiscalía reclasificara el delito hacia un cargo menor por poner en peligro el bienestar de una menor de edad, situación que derivó en una sentencia inesperada de 11 años de prisión que ha causado gran indignación.
Los trágicos hechos ocurrieron durante el mes de febrero del año 2024 en un domicilio ubicado en Kansas, Estados Unidos. Según las declaraciones emitidas por la propia madre ante las autoridades, el deceso de la pequeña de nombre Za’Riah Mae ocurrió debido a una fatal equivocación al momento de intentar acostarla para tomar una siesta, argumentando que accidentalmente colocó a la recién nacida dentro de un horno que se encontraba encendido en lugar de llevarla a su cuna.
El caso fue descubierto tras el reporte de un vecino que notó un fuerte olor a humo y un comportamiento extraño en la vivienda, lo que lo motivó a marcar al 911. Al arribar al lugar de la emergencia, los oficiales de policía localizaron a la víctima ya sin vida en su habitación, presentando quemaduras críticas que derritieron su ropa y pañal contra su piel, confirmando así una de las escenas más dolorosas y perturbadoras que los equipos de rescate han atendido en dicha región.
















