Madre e hija mueren de cáncer con solo 10 horas de diferencia en Brasil; “ninguna quería ver morir a la otra”

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Redacción / Grupo Marmor

Una tragedia familiar ha conmovido a la opinión pública internacional en la ciudad de Mogi Guaçu, São Paulo, donde una joven de 28 años y su madre de 56 fallecieron por complicaciones de cáncer con apenas 10 horas de diferencia, dejando a un hombre viudo y en total soledad de la noche a la mañana.

Las víctimas fueron identificadas como Cibele Marchis, especialista en mercadotecnia digital de 28 años, y su madre, Maria Elisabete Nogueira, de 56. De acuerdo con los reportes de familiares y medios locales, Cibele falleció alrededor de las 16:00 horas del jueves 24 de septiembre en un nosocomio local. Su madre, quien se encontraba internada y sedada en otro hospital de la misma demarcación, perdió la vida diez horas después, durante la madrugada del viernes 25 de septiembre.

Familiares cercanos confirmaron que ambas mujeres habían expresado formalmente su deseo de no ser informadas en caso de que alguna de las dos falleciera mientras la otra aún estuviera con vida. “Ninguna de las dos quería ver morir a la otra. Incluso hablaban de ello, a veces en broma y a veces en serio, y terminó ocurriendo exactamente así. Ninguna supo de la muerte de la otra”, declaró a medios locales Rowilson Leandro da Costa, primo de la joven.

La batalla médica de la familia comenzó en 2024, cuando a Cibele le diagnosticaron un cáncer agresivo e inusual en la glándula suprarrenal que ya había invadido uno de sus riñones. Pese a someterse a tres intervenciones quirúrgicas, largos periodos en unidades de cuidados intensivos y múltiples ciclos de quimioterapia, el avance de la enfermedad no se detuvo. Aproximadamente un año después del diagnóstico de su hija, Maria Elisabete recibió la noticia de que padecía cáncer de páncreas, cuadro que deterioró rápidamente su salud.

El trágico desenlace deja únicamente al padre de Cibele y esposo de Maria Elisabete como el único sobreviviente del núcleo familiar. Tras el deceso de ambas, madre e hija fueron despedidas por sus seres queridos y sepultadas juntas durante un funeral conjunto en un cementerio local.