Entre flores, música y tradición: así se vive San Miguel Arcángel en México

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Redacción / Grupo Marmor

Cada 29 de septiembre, México se viste de fervor, color y tradición para conmemorar la festividad de San Miguel Arcángel, uno de los personajes celestiales más venerados dentro de la fe católica y parte fundamental del sincretismo cultural del país. Con misas solemnes, procesiones, música de banda y fuegos artificiales, comunidades enteras celebran al “Príncipe de la Milicia Celestial”.

Las expresiones de devoción varían según la región, destacando en sitios emblemáticos como San Miguel de Allende y diversas localidades de Michoacán, Morelos y la zona de la Huasteca. Una de las tradiciones más arraigadas en el centro y sur del país es la colocación de las tradicionales cruces de flor de pericón (de un vibrante tono amarillo) en las puertas, ventanas y campos de cultivo. Según la creencia popular y la herencia prehispánica adaptada al calendario católico, este ritual protege los hogares y las cosechas contra las malas energías y las entidades oscuras.

Asimismo, en regiones como la Huasteca hidalguense, la festividad de San Miguel Arcángel marca el inicio simbólico del camino de las ánimas y el preludio de las celebraciones de Día de Muertos (Xantolo), congregando a familias y cuadrillas de danzantes en rituales llenos de misticismo.

Entre danzas tradicionales como los matlachines, la quema de castillos pirotécnicos y el profundo sentido de comunidad, la celebración de San Miguel Arcángel reafirma la riqueza cultural y espiritual que distingue a las tradiciones mexicanas al inicio del otoño.