Redacción / Grupo Marmor
Una ola de condena e indignación internacional se desató en las plataformas digitales tras la difusión de un video que documenta el maltrato a la fauna silvestre protagonizado por el influencer ucraniano de fitness, Vadym Oleynik, durante sus vacaciones en la costa de Omán. En el video se observa al creador de contenido sentado encima del caparazón de una tortuga marina gigante en peligro de extinción, mientras sostiene de forma imprudente a una cría entre sus manos.
Activistas y defensores de los derechos de los animales alzaron la voz con dureza, advirtiendo que este tipo de acciones negligentes puso en riesgo mortal al ejemplar más pequeño, recordando que las normativas de conservación prohíben estrictamente tocar o perturbar a estas especies, especialmente en zonas de anidación.
Tras la difusión masiva de las imágenes y la fuerte presión ejercida por colectivos ambientalistas en redes sociales, las autoridades locales intervinieron de inmediato y abrieron una carpeta de investigación oficial para fincar responsabilidades y sancionar a los responsables por delitos de crueldad contra la fauna silvestre.



















