Por Claudia Luna Palencia / Grupo Marmor
El Brexit se hizo efectivo, el 31 de enero de 2020, tras el referéndum del 23 de junio de 2016 y ahora, diez años después de que Reino Unido consumó su salida de la Unión Europea (UE) el primer ministro Andy Burnham ve con buenos ojos que su país se reincorpore en la UE.
Para el laborista, Burnham, el Brexit ha provocado más daños que beneficios a su país, principalmente en el aspecto económico, financiero, comercial, de inversiones; y, en cuanto a la movilidad de los británicos, en el resto de los países comunitarios.
La propia presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha dejado las puertas abiertas de la UE y ha recibido con agrado la intención de Burnham de liderar la reintegración de Reino Unido.
El bloque comunitario constituido por 28 países vio perder a Reino Unido y en la actualidad, habría que discutir de forma abierta en los respectivos parlamentos de los 27 países, la aprobación unánime del retorno de los británicos.
Tras un agrio divorcio, entre Reino Unido y la UE, las relaciones han pasado por altibajos y, primordialmente han sido los británicos los que más afectados han resultado por el Brexit.
Recientemente, Burnham afirmó que el Gobierno podría mantener los arreglos actuales, buscar una unión aduanera, volver al mercado único o bien llegar hasta el final en lo que sería una membresía plena en la UE.
“Vamos a analizar todas las opciones y entendemos que el consenso debe pasar por los grupos parlamentarios. Tomaremos la mejor decisión porque entendemos que la unidad es fortaleza”, declaró Burnham.
Una unión aduanera acercaría mucho más a Reino Unido a la UE en cuanto al comercio de bienes. Fundamentalmente, Reino Unido y la UE aplicarían los mismos aranceles a las importaciones de otros lugares, eliminando las barreras comerciales que las empresas han enfrentado tras el Brexit. Pero por sí sola no pondría a Reino Unido de nuevo dentro del mercado único más amplio; ni eliminaría todos los controles fronterizos.
Si Reino Unido volviera a unirse al mercado único, sería un paso significativo, ya que el país tendría que aceptar una alineación más estrecha con las normas de la UE.
Aunque Burnham no ha establecido calendarios ni detalles, llegar hasta el final significaría considerar la membresía en la UE. La cumbre que sostendrá con la UE en noviembre será bastante significativa para la discusión de todos estos temas.
Por lo pronto, Reino Unido volverá a participar en el programa Erasmus+ en 2027. Además, la UE ha autorizado las conversaciones en la cumbre sobre vínculos más estrechos entre el mercado eléctrico, con negociaciones aún en curso sobre el comercio de alimentos y la movilidad juvenil.


















