Redacción / Grupo Marmor
La violencia apagó una de las tradiciones culinarias más populares de la capital oaxaqueña. Jesús Alvarado, mejor conocido como “El Chuy”, un emblemático y querido vendedor de elotes, fue ejecutado a balazos junto a su esposa Rosalba por sicarios que los interceptaron mientras viajaban en motocicleta.
De acuerdo con la información preliminar y los reportes de seguridad, el doble homicidio ocurrió la noche del sábado 3 de octubre, alrededor de las 22:00 horas. La pareja circulaba sobre la calle Fresnos, en la agencia municipal de San Martín Mexicapam, cuando dos hombres encapuchados a bordo de una motocicleta Honda FT les dieron alcance y abrieron fuego a quemarropa.
Las lesiones fueron letales. Jesús, de 36 años, recibió un impacto de bala en la espalda, mientras que Rosalba, de 30 años, sufrió un disparo en la cabeza. Ambos perdieron la vida de manera instantánea en el lugar del ataque, antes de que pudieran recibir auxilio.
Las víctimas eran figuras sumamente queridas y reconocidas por la comunidad. Durante más de una década, con esfuerzo y carisma, levantaron el negocio “Elotes El Chuy”. Sus preparaciones, famosas por incluir ingredientes tradicionales como los chapulines, se vendían tanto en su clásico triciclo ambulante como en su concurrido puesto fijo, ubicado en la esquina de Manuel García Vigil y Miguel Hidalgo.
El impacto de su trabajo trascendió a internet, donde lograron consolidar una comunidad de más de 150 mil seguidores en sus redes sociales. Trágicamente, apenas unas horas antes de ser asesinados, habían publicado contenido promocionando su menú. Tras la noticia, sus perfiles se inundaron de mensajes de indignación, tristeza y solidaridad por parte de sus fieles clientes, quienes exigen justicia.
La Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO), a través de peritos y agentes de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI), acudió al sitio para realizar el levantamiento de los cuerpos y recabar indicios balísticos. Las autoridades ya iniciaron las carpetas de investigación, apoyándose en testimonios y videos de cámaras de seguridad para intentar rastrear a los agresores y esclarecer el móvil de este crimen que ha enlutado a Oaxaca.



















