Redacción / Grupo Marmor
En un panorama donde la política exterior de Estados Unidos genera fuertes divisiones, México se ha consolidado como el país de América Latina y el Caribe que más repudia la figura del presidente Donald Trump y rechaza tajantemente las intervenciones de la nación norteamericana.
De acuerdo con la información revelada por el estudio Latinobarómetro 2026, realizado a más de 19 mil personas en 17 países, el 59 por ciento de la región desaprueba el manejo de los asuntos internacionales por parte del mandatario estadounidense. Sin embargo, en territorio mexicano este rechazo se dispara hasta el 79 por ciento, dándole a Trump una raquítica calificación de 2.8 en liderazgo, la más baja de todo el continente.
El sentir de la ciudadanía es contundente y refleja un fuerte escepticismo hacia la Casa Blanca: el 62 por ciento de los mexicanos considera negativa la influencia de Estados Unidos en el mundo. La encuesta, levantada a mediados de este año, muestra a un país profundamente crítico de las injerencias extranjeras. A nivel regional, México ocupa el primer lugar en rechazo al embargo contra Cuba (68%) y lidera el desacuerdo ante una eventual guerra contra Irán (89%). Asimismo, la población mostró un fuerte repudio a la reciente operación de las fuerzas armadas estadounidenses para extraer al expresidente Nicolás Maduro de Venezuela.
Paradójicamente, y pese a que México es la nación encuestada que menos percibe a Estados Unidos como una democracia —llegando incluso a calificar su sistema con tintes de dictadura—, el ámbito comercial cuenta una historia distinta. El 60 por ciento de los mexicanos aún valora positivamente el intercambio económico con el país vecino, aunque esta cifra se mantiene por debajo del promedio latinoamericano, que alcanza un 74 por ciento de aprobación en este rubro.
Históricamente, la percepción de México hacia el gobierno estadounidense ha sido una auténtica montaña rusa. Los registros de Latinobarómetro muestran que la opinión favorable alcanzó un punto máximo del 76 por ciento al final del mandato de Barack Obama, pero ha sufrido duros descalabros durante los periodos de Donald Trump, acercándose a los peores niveles registrados desde 1996. Hoy, los números dejan claro que el ámbito político atraviesa uno de sus momentos de mayor tensión y rechazo ciudadano.


















