Redacción / Grupo Marmor
Lavarse las manos es una de las medidas más importantes para prevenir enfermedades e infecciones; sin embargo, hacerlo de manera incorrecta puede reducir su efectividad.
Entre los errores más comunes se encuentra utilizar únicamente agua, olvidar el jabón, frotar las manos durante pocos segundos y dejar sin limpiar zonas como los pulgares, las uñas y los espacios entre los dedos.
De acuerdo con las recomendaciones de salud pública, el lavado debe durar entre 40 y 60 segundos, utilizando agua y jabón. Es importante frotar todas las superficies de las manos y enjuagarlas correctamente.
Otro error frecuente es secarse con toallas sucias o tocar inmediatamente superficies contaminadas después del lavado, lo que puede favorecer nuevamente la transmisión de microorganismos.
Los especialistas recomiendan lavarse las manos antes de comer o preparar alimentos, después de ir al baño, al llegar de la calle y después de toser, estornudar o sonarse la nariz.
Adoptar una técnica adecuada y mantener este hábito diariamente ayuda a reducir el riesgo de enfermedades y a proteger la salud de toda la familia.

















