Redacción / Grupo Marmor
La temporada de celebraciones temáticas y festejos de octubre genera un reto constante para quienes buscan destacar sin afectar su economía personal. Ante la cercanía de las reuniones sociales, recurrir a prendas cotidianas y materiales reciclables se ha consolidado como la alternativa más práctica frente a los elevados costos del mercado comercial. Con elementos básicos como camisas blancas, cartón o prendas noventeras, es viable confeccionar vestuarios representativos en cuestión de minutos.
- Merlina Addams: vestido negro, cuello blanco, trenzas y maquillaje pálido.
- Fantasma moderno: una sábana blanca, lentes oscuros y tenis para darle un toque divertido al disfraz clásico.
- Vampiro elegante: ropa negra, una capa roja hecha con tela y maquillaje oscuro.
- Espantapájaros: camisa de cuadros, pantalón de mezclilla, sombrero y maquillaje con costuras falsas.
- Zombi: ropa vieja, cabello despeinado y maquillaje que simule heridas y ojeras.
- Robot de cartón: cajas recicladas, papel aluminio y tapas de plástico para crear un traje futurista.
- Gato negro: ropa negra, orejas hechas con cartulina, delineador y una cola elaborada con tela.
- Muñeca aterradora: vestido antiguo, medias, zapatos negros, mejillas marcadas y maquillaje que simule grietas en el rostro.
- Ladrón de película: pantalón negro, playera de rayas, gorro oscuro y una bolsa de tela con un símbolo de dinero.
- Personaje de videojuego de 8 bits: ropa de colores y cuadros de cartulina para recrear la apariencia pixelada de un personaje digital


















