Margarita Arreola/ Grupo Marmor
Luego de los destrozos registrados durante la marcha de estudiantes normalistas ayer en su camino al centro histórico, en particular sobre la avenida La Huerta, el secretario de Gobierno, Raúl Zepeda Villaseñor, aseguró que existe diálogo permanente con el movimiento, pero advirtió que deben respetar el acuerdo de manifestarse de manera pacífica.
“Diálogo con los normalistas lo ha habido desde mucho antes de las marchas. Son dos fechas ya calendarizadas por ellos que tenemos conocimiento nosotros. Cada año lo vienen haciendo así. Las pláticas siempre las hacemos en función de que no sean violentas las marchas, y ese es el acuerdo con los normalistas”, señaló.
El encargado de la política interna explicó que el Gobierno del Estado brinda apoyos a las normales y la única petición es que no afecten a terceros.
“Se les brindan muchos apoyos en sus normales y la única petición que el gobierno hace es que la marcha legítima sea pacífica y no afecten a terceras personas. Una vez lo hacen, una vez lo hacen, entramos con fuerza pública como lo hicimos el día de ayer. Ellos no cumplieron el acuerdo establecido previamente y pues nosotros tenemos que aplicar el estado de derecho”, afirmó.
Indicó que tras la intervención de la fuerza pública, el contingente continuó marchando de manera pacífica y sin destrozos.

Zepeda Villaseñor hizo un llamado a los integrantes de la Escuela Normal Indígena de Michoacán (ENIM), que marcharán hoy, para que lo hagan sin violencia.
Cuestionado sobre si hubo detenciones o lesionados, indicó que se está a la espera de las denuncias.
“Estaremos esperando que los afectados presenten las denuncias y le daremos puntual seguimiento. En el caso del gobierno del Estado, yo personalmente el día de ayer hablé con el director de Pensiones Civiles del Estado, que fue uno de los edificios afectados, para que presenten a la brevedad las denuncias correspondientes y están en este momento en la extracción de los vídeos de la propia dependencia”, dijo.
Ante lo que reiteró la invitación para que terceros denuncien los destrozos que sufrieron sus establecimientos.



















